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<journal-id journal-id-type="publisher-id">aniav</journal-id>
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<journal-title>ANIAV - Revista de investigaci&#x00F3;n en artes visuales</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">ANIAV</abbrev-journal-title>
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<publisher-name>Universitat Polit&#x00E8;cnica de Val&#x00E8;ncia, UPV</publisher-name>
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<article-id pub-id-type="publisher-id">aniav.2025.24300</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.4995/aniav.2025.24300</article-id>
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<subject>Art&#x00ED;culos cient&#x00ED;ficos</subject>
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<article-title>El paisaje en clave no binario: entre la narrativa del olfato y los entornos intermedios</article-title>
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<trans-title xml:lang="en">The Landscape in a Non-Binary Key: Between the Narrative of Smell and Intermediate Environments</trans-title>
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<surname>Mart&#x00ED;n Lizama</surname>
<given-names>Cristina</given-names>
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<institution content-type="original">Universidad del Pa&#x00ED;s Vasco</institution>
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<country>España</country>
<email>cmartin079@ikasle.ehu.eus</email>
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<day>30</day>
<month>09</month>
<year>2025</year>
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<year>2025</year>
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<volume>17</volume>
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<copyright-statement>&#x00A9; 2025 Los/as autores/as del trabajo</copyright-statement>
<copyright-year>2025</copyright-year>
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<license-p>Creative Commons Atribuci&#x00F3;n-NoComercial-CompartirIgual 4.0.</license-p>
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<abstract>
<title>Resumen</title>
<p>Este art&#x00ED;culo reflexiona acerca del paradigma actual de la b&#x00FA;squeda de pr&#x00E1;cticas art&#x00ED;sticas no-binarias, sensoriales y &#x00E9;ticas dirigidas a curar la atop&#x00ED;a social latente hacia la diversidad en la identidad de g&#x00E9;nero. Partiendo del recuerdo olfativo de entornos rurbanos que todav&#x00ED;a se mantienen en conexi&#x00F3;n con la idea de naturaleza, y entendiendo esta como el entorno al que el animal humano desea tornar a habitar, nos preguntamos: &#x00BF;Puede lo no-binario transponerse en un recurso de creaci&#x00F3;n y acci&#x00F3;n para educar en la importancia de construir comunidades sanas e incluyentes en entornos rurbanos? Para ello estudiamos los conceptos de g&#x00E9;nero trabajados por Sara Ahmed, Judith Butler, Paul B. Preciado y Michel Foucault.</p>
</abstract>
<trans-abstract xml:lang="en">
<title>Abstract</title>
<p>This article reflects on the current paradigm of the search for non-binary, sensorial, and ethical artistic practices aimed at curing the latent social atopy toward diversity in gender identity. Starting from the olfactory memory of rurban environments that still maintain a connection with the idea of nature, and understanding this as the environment that the human animal desires to return to, we ask ourselves: Can the non-binary be transposed into an important resource for creation and action to educate on the importance of building healthy and inclusive communities in rurban environments in the post-image era? To do so, we study the gender concepts developed by Sara Ahmed, Judith Butler, Paul B. Preciado, and Michel Foucault.</p>
</trans-abstract>
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<title>Palabras clave</title>
<kwd>Olfato</kwd>
<kwd>teor&#x00ED;a Queer</kwd>
<kwd>rurbanidad</kwd>
<kwd>paisaje no-binario</kwd>
<kwd>pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica</kwd>
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<title>Keywords</title>
<kwd>Smell</kwd>
<kwd>queer theory</kwd>
<kwd>rurbanity</kwd>
<kwd>landscape</kwd>
<kwd>artistic practice</kwd>
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<sec id="sec-1-24300" sec-type="intro">
<title>Introducci&#x00F3;n</title>
<p>En este texto vamos a reflexionar sobre el uso de los olores como acercamiento art&#x00ED;stico a una ruptura del g&#x00E9;nero binario como construcci&#x00F3;n social y herramienta de construcci&#x00F3;n identitaria y comunitaria. Para ello partiremos del concepto de identidad y pertenencia, los cuales han sido tradicionalmente abordados desde una visi&#x00F3;n binaria y heterot&#x00F3;pica en las sociedades occidentales, que han vinculado las caracter&#x00ED;sticas personales, incluidas la identidad de g&#x00E9;nero, con categor&#x00ED;as r&#x00ED;gidas y normativas. Sin embargo, en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas, los movimientos sociales y acad&#x00E9;micos han cuestionado estas categor&#x00ED;as, abogando por un enfoque m&#x00E1;s inclusivo y pluralista que reconozca la diversidad de experiencias e identidades.</p>
<p>Desde esta aproximaci&#x00F3;n, el trabajo que aqu&#x00ED; exponemos, plantea investigar c&#x00F3;mo el arte sensorial, particularmente a trav&#x00E9;s del uso del olfato, puede contribuir a la deconstrucci&#x00F3;n del imaginario binario de g&#x00E9;nero, fomentando espacios de pertenencia m&#x00E1;s inclusivos para dejar de relegar a las personas trans y no binarias a una condici&#x00F3;n de ostracismo. A trav&#x00E9;s del an&#x00E1;lisis de pr&#x00E1;cticas art&#x00ED;sticas que rompen con las normativas tradicionales, este estudio se propone explorar c&#x00F3;mo la integraci&#x00F3;n de experiencias sensoriales y el uso del olfato pueden ofrecer nuevas maneras de representar el paisaje colectivo y el sentido de identidad en relaci&#x00F3;n con el g&#x00E9;nero.</p>
<p>Por tanto, nuestro objetivo es demostrar los siguientes argumentos que aqu&#x00ED; anunciamos y que desarrollaremos junto a los antecedentes cuando lleguemos a la tercera parte del cuerpo del texto:</p>
<p>En primer lugar, poner en valor que la pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica que defiende la ruptura del imaginario olfativo de una sociedad binaria, mejora la salud mental de las personas trans y no binarias que se representan en los espacios a trav&#x00E9;s de esquemas de orientaci&#x00F3;n paralelos.</p>
<p>En segundo lugar, se analizar&#x00E1; la diferenciaci&#x00F3;n de los perfumes basada en el binarismo de g&#x00E9;nero se argumenta en base al pH de la piel de hombres y mujeres y no se contempla el desarrollo de una categor&#x00ED;a olfativa que se desmarque de un enfoque gen&#x00E9;rico biologicista que acoja nociones no binarias.</p>
<p>En tercer lugar, se defiende que el hecho de trabajar en el arte desde la sensibilidad del olfato permite un mayor acercamiento del espectador a la obra y que de este modo la identidad se construye de forma paralela al g&#x00E9;nero y la pertenencia a los espacios.</p>
<p>Esto &#x00FA;ltimo se demostrar&#x00E1; en base a ciertas evidencias centradas en que, en la creaci&#x00F3;n art&#x00ED;stica, la representaci&#x00F3;n de nuevas formas de expresi&#x00F3;n no binaria es necesaria para cuidar la aceptaci&#x00F3;n y pertenencia a un grupo y a un espacio y, a su vez, romper el extra&#x00F1;amiento que produce la diversidad social en entornos de desconocimiento.</p>
<p>El contexto de investigaci&#x00F3;n parte desde un &#x00E1;mbito geogr&#x00E1;fico de poblaci&#x00F3;n rurbana queer, ni pueblos ni ciudades, sino espacios intermedios poco poblados, pero en contacto con entornos naturales, o para ser m&#x00E1;s precisas espacios cuyo paisaje se desposee de la intervenci&#x00F3;n humana para dar lugar a otras formas de vida, en los que se establecen otras formas de habitar y generar comunidad. En esta &#x00FA;ltima d&#x00E9;cada hemos podido observar una creciente inquietud social respecto a nuestra percepci&#x00F3;n colectiva sobre la identidad y el g&#x00E9;nero. A ra&#x00ED;z de una f&#x00E9;rrea vertebraci&#x00F3;n de la filosof&#x00ED;a feminista, e impulsada por la lucha del colectivo LGTBIQ+ se han revelado otras maneras de entender el g&#x00E9;nero como una cuesti&#x00F3;n que atraviesa los c&#x00E1;nones de una sociedad binaria.</p>
<p>Surge por lo tanto la necesidad de establecer un estudio m&#x00E1;s amplio acerca de las identidades de la sociedad que cohabitamos. Por ello, el art&#x00ED;culo que aqu&#x00ED; se plantea, propone realizar un estudio, con relaci&#x00F3;n al tratamiento de las im&#x00E1;genes y los c&#x00F3;digos de lenguaje en los que se representan dichas identidades subversivas. Para ello comenzamos pregunt&#x00E1;ndonos c&#x00F3;mo se definen las normas del binarismo de g&#x00E9;nero y para qu&#x00E9; y c&#x00F3;mo podemos reescribir la construcci&#x00F3;n de los estereotipos de identidad hacia un imaginario social m&#x00E1;s inclusivo y respetuoso.</p>
<p>El texto se estructura y se presenta siguiendo este breve mapa simb&#x00F3;lico, que nos ha servido como gu&#x00ED;a para organizar y orientar el desarrollo de la escritura:</p>
<p>El primer bloque es el estado del arte. Categorizamos los antecedentes en tres ejes principales que estructuran el primer apartado: crearemos una divisi&#x00F3;n categ&#x00F3;rica entre estudios de g&#x00E9;nero, m&#x00E1;s tarde ser&#x00E1;n conceptos sobre el espacio y descripci&#x00F3;n del t&#x00E9;rmino paisaje y para cerrar y unificar el sentido discursivo del texto, analizaremos el olfato desde otros textos y sus aplicaciones en la pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica. Trabajaremos sobre la obra de la autora Marta Tafalla que revela la realidad y fundamentaci&#x00F3;n de la construcci&#x00F3;n de nuestra identidad en torno al sentido o la ausencia del olfato, trabajando as&#x00ED; m&#x00E1;s all&#x00E1; de las im&#x00E1;genes y conectando con una pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica en el contexto de post imagen de Roland Barthes, analizando a su vez cuestiones sobre la cercan&#x00ED;a de las im&#x00E1;genes y espectador en el paradigma actual del arte y la instituci&#x00F3;n. Abordaremos los olores como un espacio po&#x00E9;tico no-binario. Reflexionaremos acerca de las nociones de orientaci&#x00F3;n geogr&#x00E1;fica a trav&#x00E9;s de nuestra identidad y de nuestro cuerpo, revisando los conceptos de orientaci&#x00F3;n de Sara Ahmed y de paisaje subjetivo de Paul B. Preciado.</p>
<p>En el segundo bloque, contrastamos estos marcos te&#x00F3;ricos para responder al por qu&#x00E9;, para qu&#x00E9; y c&#x00F3;mo queerizar el entorno rural mediante una pr&#x00E1;ctica de atenci&#x00F3;n sensorial. Argumentamos en valor de una pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica po&#x00E9;tica que genere nuevos c&#x00F3;digos olfativos no binarios, facilitando la habitabilidad de la diversidad identitaria en lo rural.</p>
<p>Finalmente, en el tercer apartado, analizamos las experiencias desarrolladas en la residencia art&#x00ED;stica Geograf&#x00ED;a Po&#x00E9;tica 2023 y el taller de escritura con habitantes de Concud (pedan&#x00ED;a de Teruel), como evidencias pr&#x00E1;cticas. La instalaci&#x00F3;n Esencia en clave sintetiza este proceso, articulando identidad cultural, entorno y pertenencia mediante una intervenci&#x00F3;n olfativa en el espacio p&#x00FA;blico.</p>
<p>Para terminar, cerraremos el texto con unas conclusiones.</p>
</sec>
<sec id="sec-2-24300" sec-type="methods">
<title>Metodolog&#x00ED;a</title>
<p>La metodolog&#x00ED;a empleada en esta investigaci&#x00F3;n se enmarca en un enfoque te&#x00F3;rico-pr&#x00E1;ctico e interdisciplinar, con una base autoetnogr&#x00E1;fica. Desde esta perspectiva, el proceso de creaci&#x00F3;n se nutre de experiencias personales vinculadas a la defensa de la diversidad identitaria, situadas en el contexto espec&#x00ED;fico de mi localidad natal: Teruel, y m&#x00E1;s concretamente en uno de sus barrios rurales: Concud. Previo a la fase pr&#x00E1;ctica, se inici&#x00F3; y desarroll&#x00F3;, casi de manera inconsciente, una etapa creativa de investigaci&#x00F3;n y reflexi&#x00F3;n centrada en la construcci&#x00F3;n social del olor y el perfume como elementos significantes en la memoria afectiva y en la identidad colectiva. Este estudio permiti&#x00F3;, por medio del juego con la propia expresi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero, ampliar el enfoque sensorial de la obra y vincular lo olfativo con lo territorial, otorgando al proyecto una dimensi&#x00F3;n sensible y experimental que trasciende lo visual.</p>
<p>La creaci&#x00F3;n art&#x00ED;stica se desarroll&#x00F3; desde una l&#x00F3;gica interdisciplinar, transitando de lo inmaterial a lo f&#x00ED;sico. Se trabaj&#x00F3; inicialmente con la palabra, los relatos y la m&#x00E1;quina de escribir, para luego materializarlos mediante procesos pl&#x00E1;sticos que involucraron cemento, pigmento, baldosa, y finalmente una configuraci&#x00F3;n de objeto-espacio que dialoga con el entorno a trav&#x00E9;s de una peque&#x00F1;a canica. Esta transformaci&#x00F3;n progresiva refleja un tr&#x00E1;nsito conceptual del lenguaje al territorio [<xref ref-type="fig" rid="fig-1-24300">Fig. 1</xref>].</p>
    <fig id="fig-1-24300">
<label>Figura 1.</label>
<caption><title>Fotograf&#x00ED;a del proceso creativo de escritura.</title></caption>
<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="fig-1-24300.jpg"/>
</fig>
<p>Tanto el taller como la pieza final fueron concebidos como espacios de representaci&#x00F3;n colectiva que reunieron de forma genuina las miradas, memorias y aportaciones culturales de los habitantes de Concud. Por esta raz&#x00F3;n, se dej&#x00F3; de lado la centralidad del "yo" art&#x00ED;stico, apostando por una pr&#x00E1;ctica que fuera por y para la comunidad, priorizando el di&#x00E1;logo social, la escucha activa y la construcci&#x00F3;n colectiva y simb&#x00F3;lica del territorio. Hicimos uso del suelo como eje simb&#x00F3;lico de la propuesta y met&#x00E1;fora de arraigo e identidad. El suelo, entendido como lugar donde se entierran las ra&#x00ED;ces y brota la vegetaci&#x00F3;n, se posa el pie, la pata y la identidad. Este se convierte en soporte f&#x00ED;sico y conceptual de la pieza: es all&#x00ED; donde germinan la memoria, la pertenencia y la resistencia cultural de una comunidad rural.</p>

<sec id="sec-3-24300">
<label>1.</label>
<title>Hacia una est&#x00E9;tica del paisaje no binario: g&#x00E9;nero, espacio y olor en la pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica contempor&#x00E1;nea</title>
<p>Para esbozar una pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica que emerge desde una perspectiva no binaria y sensorial a continuaci&#x00F3;n vamos a trazar uniones entre los nodos que construyen la red de pensamiento sobre la que cimentaremos una nueva praxis hacia lo que hemos denominado paisaje no binario. Estos nodos se entrelazan como parte de un pensamiento rizom&#x00E1;tico que atraviesa cuerpos, territorios y afectos. Las conexiones conceptuales establecidas en este recorrido mental hallan su punto de anclaje principal en los estudios de g&#x00E9;nero, la po&#x00E9;tica del espacio, la teor&#x00ED;a est&#x00E9;tica y la percepci&#x00F3;n sensorial.</p>
<p>El recorrido comienza con los antecedentes en los estudios de g&#x00E9;nero, particularmente la teor&#x00ED;a queer y las perspectivas cr&#x00ED;ticas que permiten deconstruir la concepci&#x00F3;n binaria del cuerpo y la identidad. Comenzamos haciendo menci&#x00F3;n de Teresa de Lauretis, quien en 1991 fue la primera persona en utilizar el t&#x00E9;rmino Teor&#x00ED;a Queer para acentuar las analog&#x00ED;as con los estudios gays y s&#x00E1;ficos. Pasado un tiempo, la te&#x00F3;rica abandon&#x00F3; este t&#x00E9;rmino al advertir c&#x00F3;mo este comenzaba a ser absorbido por discursos acad&#x00E9;micos y comerciales, se&#x00F1;alando el riesgo de vaciar de contenido pol&#x00ED;tico las categor&#x00ED;as cr&#x00ED;ticas. En la actualidad, a pesar de la coherente decisi&#x00F3;n que toma Lauretis, el concepto de lo queer se ha extendido necesariamente como un t&#x00E9;rmino paraguas que resguarda otras formas de existencia fuera de la norma, especialmente en contextos donde la pluralidad identitaria a&#x00FA;n es marginada, como ha sido el caso de Espa&#x00F1;a hasta fechas recientes.</p>
<p>En el contexto internacional del mundo globalizado en el que vivimos, observamos con preocupaci&#x00F3;n noticias que evidencian un retroceso en los derechos de las personas queer. Un ejemplo de ello es la situaci&#x00F3;n en Reino Unido, donde se ha propuesto que la documentaci&#x00F3;n identitaria indique obligatoriamente el sexo biol&#x00F3;gico. Esta medida representa una grave vulneraci&#x00F3;n de la dignidad de las personas trans al forzarlas a dar explicaciones sobre sus cuerpos y exponer aspectos &#x00ED;ntimos de su identidad.</p>
<sec id="sec-4-24300">
<label>1.1.</label>
<title>Antecedentes bibliogr&#x00E1;ficos en cuanto al g&#x00E9;nero</title>
<p>A la luz de este contexto regresivo, resulta urgente precisar desde el &#x00E1;mbito art&#x00ED;stico qu&#x00E9; entendemos por lo no binario. Judith Butler, en El g&#x00E9;nero en disputa, define el g&#x00E9;nero como una construcci&#x00F3;n cultural m&#x00E1;s all&#x00E1; de teor&#x00ED;as que reducen la identidad a algo meramente biol&#x00F3;gico, por tanto, en palabras de Butler: &#x201C;el g&#x00E9;nero se construye culturalmente: por esa raz&#x00F3;n, el g&#x00E9;nero no es el resultado causal del sexo ni tampoco es tan aparentemente r&#x00ED;gido como el sexo&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-3-24300">Butler, 2007</xref>, p. 46).</p>
<p>Tal afirmaci&#x00F3;n permite ampliar nuestra concepci&#x00F3;n del g&#x00E9;nero como un sistema de signos, im&#x00E1;genes, h&#x00E1;bitos y mandatos que se nos ense&#x00F1;an desde la infancia. Entre estos mandatos, y encamin&#x00E1;ndonos al tema del art&#x00ED;culo, tambi&#x00E9;n se encuentran los c&#x00F3;digos olfativos que asignan aromas a g&#x00E9;neros de forma arbitraria, generando restricciones que no responden a las caracter&#x00ED;sticas singulares de cada cuerpo, como el pH de la piel, sino a narrativas culturales profundamente arraigadas.</p>
<p>Este enfoque encuentra eco en los trabajos de Paul B. Preciado, quien nos habla de la simplificaci&#x00F3;n a la que se intentan someter a las diversidades. En Yo soy el monstruo que os habla, el autor rebate la concepci&#x00F3;n biologicista del g&#x00E9;nero sostenida por un grupo de psicoanalistas con la siguiente afirmaci&#x00F3;n: &#x201C;Lo que cada uno es no es m&#x00E1;s f&#x00E1;cil de saber que la posici&#x00F3;n exacta de un electr&#x00F3;n en un acelerador de part&#x00ED;culas&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-8-24300">Preciado, 2020</xref>, p. 41). En Dysphoria mundi Preciado tambi&#x00E9;n escribe lo siguiente: &#x201C;es necesario romper las unidades identitarias que han sido formadas normativamente, es pertinente tambi&#x00E9;n unir lo que ha sido separado. De ah&#x00ED; que las asociaciones de series heterog&#x00E9;neas aparezcan como potencialmente revolucionarias&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-9-24300">Preciado, 2022</xref>, p. 465). En el arte, la representaci&#x00F3;n de esa no normatividad genera nuevos imaginarios y responde a esa necesidad de revoluci&#x00F3;n.</p>
<p>A dicha genealog&#x00ED;a cr&#x00ED;tica se suma Michel Foucault, a quien se hace referencia aqu&#x00ED; por su trabajo fundacional sobre las relaciones entre saber, poder y sexualidad. Su afirmaci&#x00F3;n en el prefacio de Las palabras y las cosas: &#x201C;Lo imposible no es la vecindad de las cosas, es el sitio mismo en el que podr&#x00ED;an ser vecinas&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-4-24300">Foucault, 2010</xref>, p. 2) nos sirve como punto de partida para pensar el arte como espacio dial&#x00E9;ctico. Lo mismo ocurre cuando se entrelazan la pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica con el olor, el g&#x00E9;nero y el paisaje; la rurbanidad o espacios intermedios.</p>
<p>El arte necesita de este principio de vecindad para producir nuevos lenguajes que nos permitan entender el mundo en su contexto. Una pel&#x00ED;cula basada en hechos reales que puede servir como referencia de lo anterior es Pride (2014), en la que se establece una alianza poco convencional entre un sindicato de mineros de Gales y un grupo de activistas LGBT. En 1984, ambos encontraron puntos en com&#x00FA;n en sus luchas y decidieron manifestarse de forma conjunta.</p>
</sec>
<sec id="sec-5-24300">
<label>1.2.</label>
<title>El paisaje como territorio de interpretaci&#x00F3;n y orientaci&#x00F3;n identitaria</title>
<p>Por tanto, si entendemos que el t&#x00E9;rmino de no binario hace referencia a una identidad de g&#x00E9;nero que no se encasilla dentro de la norma tradicional que define ser una mujer o un hombre &#x00BF;A qu&#x00E9; nos referimos cuando enunciamos la necesidad de escribir el paisaje no binario? Contextualizamos el t&#x00E9;rmino de paisaje no-binario desde una percepci&#x00F3;n subjetiva y cercana al entorno que se experimenta, particularmente desde las experiencias de las personas no binarias. En l&#x00ED;nea con el trabajo de Marta Tafalla, la autora plantea que el paisaje no es simplemente una porci&#x00F3;n de territorio, sino un conjunto de significantes que dotan de sentido y pertenencia a un espacio. As&#x00ED; lo expresa en Paisaje y sensorialidad:</p>
<disp-quote>
<p>Concebir un territorio como un paisaje forma parte del proceso por el cual los seres humanos intentan dotar de significado al pedazo del mundo en el que habitan para hacerse un hogar en &#x00E9;l. Un hogar no solo de piedra y madera, sino tambi&#x00E9;n de valores, de ideales, de sentido, y, por supuesto, un hogar en t&#x00E9;rminos est&#x00E9;ticos (<xref ref-type="bibr" rid="ref-11-24300">Tafalla, 2015</xref>, p. 124).</p>
</disp-quote>
<p>Desde esta perspectiva, el paisaje se vuelve un reflejo de la subjetividad de quien lo observa. Y si esa identificaci&#x00F3;n est&#x00E1; atravesada por una experiencia de g&#x00E9;nero no binaria, entonces la interpretaci&#x00F3;n del paisaje tambi&#x00E9;n se ver&#x00E1; alterada. Sara Ahmed, en La pol&#x00ED;tica cultural de las emociones, define esa identificaci&#x00F3;n como una forma de amor y afirma: &#x201C;La identificaci&#x00F3;n involucra el deseo de acercarse a los otros volvi&#x00E9;ndose como ellos [&#x2026;] de modo que la identificaci&#x00F3;n es el deseo de ocupar un lugar en el que todav&#x00ED;a no est&#x00E1;&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-1-24300">Ahmed, 2014</xref>, pp. 197&#x2013;198). Esto &#x00FA;ltimo adquiere gran relevancia sobre la nula visibilidad y reconocimiento del no binarismo.</p>
<p>El paisaje se filtra a trav&#x00E9;s de la sensorialidad de quien lo percibe, siendo atravesado por sus vivencias y preocupaciones. As&#x00ED;, la existencia y experiencia de las personas no binarias en relaci&#x00F3;n al g&#x00E9;nero construyen una mirada espec&#x00ED;fica sobre esa primera representaci&#x00F3;n: el o&#x00ED;do, la vista, el tacto, el olfato y el gusto. Podemos entonces hablar de un paisaje no binario, como cauce vivencial para entender algo que, aunque de percepci&#x00F3;n com&#x00FA;n, se diferencia en lo propio de cada quien.</p>
<p>Por otra parte, tomamos de referencia a Sara Ahmed, quien vincula la noci&#x00F3;n de orientaci&#x00F3;n a la manera en que nos posicionamos frente a los espacios y los otros. En Fenomenolog&#x00ED;a Queer (2019), afirma que: &#x201C;Para m&#x00ED; la orientaci&#x00F3;n trata de c&#x00F3;mo se articulan la corporalidad, lo espacial y lo social&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-2-24300">Ahmed, 2019</xref>, p.12). Este planteamiento permite vincular el concepto de orientaci&#x00F3;n con el cuerpo, sea en sentido f&#x00ED;sico o sexual con las formas de habitar, pertenecer y recorrer un espacio.</p>
<p>As&#x00ED;, cuando hablamos de un paisaje no binario no nos referimos &#x00FA;nicamente a un tipo de entorno, sino a una manera alternativa de percibirlo, recorrerlo y dotarlo de sentido. Joan Nogu&#x00E9; refuerza esta idea al definir el paisaje como una construcci&#x00F3;n intersubjetiva: &#x201C;Los paisajes surgen de forma reflexiva en la mente de las personas, como resultado de un proceso intelectual y emocional&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-7-24300">Nogu&#x00E9;, 2007</xref>, p. 123).</p>
<p>Esta dimensi&#x00F3;n emocional y colectiva del paisaje encuentra resonancia en el pensamiento de Marina Garc&#x00E9;s, quien defiende la construcci&#x00F3;n de un mundo com&#x00FA;n a partir del afecto, un compromiso honesto y la interdependencia. La afectividad, en este marco, no es un fen&#x00F3;meno individual, sino un canal de construcci&#x00F3;n de sentido compartido. En Un mundo com&#x00FA;n, Garc&#x00E9;s nos evoca la siguiente afirmaci&#x00F3;n: &#x201C;Es imposible ser s&#x00F3;lo un individuo. Lo dice nuestro cuerpo, su hambre, su fr&#x00ED;o, la marca de su ombligo, vac&#x00ED;o presente que sutura el lazo perdido&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-5-24300">Garc&#x00E9;s, 2013</xref>, p. 29). Aplicado a nuestra investigaci&#x00F3;n, el paisaje no binario se presenta entonces como una forma colectiva, est&#x00E9;tica y sensorial de resignificar el entorno desde los m&#x00E1;rgenes de lo normativo.</p>
</sec>
<sec id="sec-6-24300">
<label>1.3.</label>
<title>El olor como lenguaje identitario</title>
<p>El olfato ha mantenido a lo largo de la historia del arte su representaci&#x00F3;n de distancia, aqu&#x00ED; lo pensaremos desde su ant&#x00ED;tesis. Gracias a estudios como los de Marta Tafalla tenemos una nueva perspectiva del olor como un elemento de acercamiento. Existe una relaci&#x00F3;n sutil entre c&#x00F3;mo construimos nuestra identidad y el sentido del olfato. Nos reconocemos a nosotres desde el otre y el entorno que habitamos.</p>
<p>La nariz, junto a la escucha, supone la primera huella identitaria al nacer. Nos orientamos en las cosas, en los espacios y en los cuerpos desde aquello que nos proporciona una imagen a aprender. Esa percepci&#x00F3;n inmaterial nos condiciona desde el recuerdo de las categor&#x00ED;as y el orden que vamos construyendo inconscientemente.</p>
<p>Al igual que se genera una idea de c&#x00F3;mo tienen que ser los comportamientos a trav&#x00E9;s de las formas de los cuerpos, surge una idea de c&#x00F3;mo nos posicionamos en el mundo a trav&#x00E9;s del olor y el afecto o desagrado a estos. En su estudio sobre el paisaje sensorial, Tafalla propone que el olfato funciona como un sentido de distancia intermedia, situado entre la visi&#x00F3;n de largo alcance y el tacto de proximidad total. Esta ambivalencia lo convierte en un puente que permite conectar lo exterior y lo interior, lo social y lo &#x00ED;ntimo, lo p&#x00FA;blico y lo privado.</p>
<disp-quote>
<p>El olfato ortonasal percibe los olores que se hallan en el entorno, mientras que el olfato retronasal permite oler los alimentos o la bebida cuando se introducen en la boca, y es el principal responsable de lo que denominamos el sabor de la comida. Ning&#x00FA;n otro sentido est&#x00E1; orientado de ese modo tanto al exterior, capaz de percibir en la distancia, como al interior (<xref ref-type="bibr" rid="ref-11-24300">Tafalla, 2015</xref>, p. 118).</p>
</disp-quote>
<p>En Nunca sabr&#x00E1;s a qu&#x00E9; huele Bagdad, Marta Tafalla nos narra la historia de una ni&#x00F1;a que desposee la percepci&#x00F3;n de los olores. Es a trav&#x00E9;s de esta ausencia por la que se hace presente la gran influencia de este sentido y su conexi&#x00F3;n con la construcci&#x00F3;n de la identidad. Tafalla, qui&#x00E9;n al igual que la protagonista de su historia tambi&#x00E9;n sufre de anosmia, escribe lo siguiente:</p>
<disp-quote>
<p>Mi memoria est&#x00E1; vac&#x00ED;a de olores, construida solo de im&#x00E1;genes, palabras, sonidos, roces, sentimientos. No hay perfumes que puedan evocarme recuerdos de mi infancia. No conozco el olor de las personas a las que quiero. Y por supuesto, jam&#x00E1;s me he olido a m&#x00ED; misma. Si el aroma de cada cuerpo es el nombre que la naturaleza le otorga para hacerlo &#x00FA;nico e inconfundible, para que todos lo conozcan y lo distingan por &#x00E9;l, entonces todos me reconocen por algo que yo no s&#x00E9; lo que es. Debe ser algo semejante a desconocer el sonido de mi propia voz (<xref ref-type="bibr" rid="ref-10-24300">Tafalla, 2010</xref>, p. 16).</p>
</disp-quote>
<p>En virtud de este planteamiento, el olor, entendido desde lo humano, aparece como un marcador identitario tan importante como la voz o la apariencia, pero su uso en el arte ha estado menos extendido. A pesar de ello, en nuestra contemporaneidad ya encontramos obras en las que el olor se torna el componente principal, ya sea de manera sensible o conceptual, como es el ejemplo de la obra Air de Paris (1919) del gran referente Marcel Duchamp, quien encapsul&#x00F3; en una pipeta de cristal el aire de un lugar concreto como quien recoge un souvenir para mantener el recuerdo de un lugar del que se despide.</p>
<p>El trabajo con el olor de la artista contempor&#x00E1;nea y cient&#x00ED;fica noruega Sissel Tolaas [<xref ref-type="fig" rid="fig-2-24300">Fig. 2</xref>-<xref ref-type="fig" rid="fig-3-24300">3</xref>] nos resulta de inter&#x00E9;s en este trabajo, no solo por recalcar la importancia de la interdisciplinariedad en el arte, sino tambi&#x00E9;n por sus investigaciones en cuanto al olor y el deseo de la artista de poder atrapar el olfato desde el espacio. Tolaas pone en valor la potencialidad que haya el olfato en la percepci&#x00F3;n y la memoria humana trabajando la nariz como si de una interfaz se tratase.</p>
<fig id="fig-2-24300">
<label>Figura 2.</label>
<caption><title>Retrato de la artista Sissel Tolaas fotografiada por Timothy Seppala.</title></caption>
<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="fig-2-24300.jpg"/>
</fig>
<fig id="fig-3-24300">
<label>Figura 3.</label>
<caption><title>Fotograf&#x00ED;a detalle Liquid_Money_1. Sissel Tolaas. (2000&#x2013;en curso).</title></caption>
<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="fig-3-24300.jpg"/>
</fig>
<p>Otra obra que nos resulta atractiva, y m&#x00E1;s cercana en tiempo, es Desequilibrio (2019) del artista Ferm&#x00ED;n Jim&#x00E9;nez Landa, qui&#x00E9;n esparce sobre cada uno de los extremos de una viga de hormig&#x00F3;n un perfume de la clase social opuesta: Bar&#x00F3;n Dandy en un lado y Channel n&#x00B0; 5 en otro. A este artista navarro el olor le permite trabajar desde una sutileza m&#x00E1;s precisa con las desigualdades de las clases sociales.</p>
<p>En este sentido, el arte a trav&#x00E9;s del olfato ofrece un lenguaje alternativo que, al no estar estructurado por los c&#x00F3;digos visuales tradicionales, escapa a muchas de las normatividades que rigen la representaci&#x00F3;n del g&#x00E9;nero. En lugar de reproducir im&#x00E1;genes codificadas, el olor produce experiencias afectivas, subjetivas y profundamente situadas, permitiendo nuevas formas de narrar y percibir lo que somos. Desde una perspectiva no binaria, esta cualidad se convierte en herramienta para deconstruir los discursos sensoriales del cuerpo, la identidad y el deseo.</p>
</sec>
</sec>
<sec id="sec-7-24300">
<label>2.</label>
<title>El arte sensorial olfativo como herramienta de orientaci&#x00F3;n espacial y construcci&#x00F3;n identitaria. Argumentos</title>
<p>Tradicionalmente la orientaci&#x00F3;n en los espacios ha estado ligada a percepciones visuales o t&#x00E1;ctiles. Sin embargo, incorporar el olfato, como sentido frecuentemente relegado en las representaciones culturales, abre nuevas posibilidades de exploraci&#x00F3;n. El olfato es un sentido profundamente asociado a las emociones y recuerdos, lo que lo convierte en un medio id&#x00F3;neo para trabajar con el paisaje colectivo de las personas, especialmente en lo que respecta a identidades de g&#x00E9;nero no binarias. El arte olfativo podr&#x00ED;a, por lo tanto, contribuir a una experiencia espacial que no est&#x00E9; necesariamente regida por las categor&#x00ED;as normativas del espacio y del g&#x00E9;nero, sino que permita una interacci&#x00F3;n m&#x00E1;s fluida y diversa con el entorno.</p>
<p>En esta misma l&#x00ED;nea, una pr&#x00E1;ctica relacional que pone como punto de partida aquello que notamos en nuestra nariz, no s&#x00F3;lo tiene la capacidad de visibilizar identidades no binarias, sino que fomenta empat&#x00ED;a y transformaci&#x00F3;n del imaginario social. Tambi&#x00E9;n nos hace pensar de qu&#x00E9; manera dista nuestra percepci&#x00F3;n olfativa como especie humana y en qu&#x00E9; se diferencia el uso del olfato en otros animales. Su capacidad evocadora genera experiencias inmersivas que favorecen una comprensi&#x00F3;n m&#x00E1;s profunda del otro. El olfato tiene una relaci&#x00F3;n directa con las emociones y los recuerdos, lo que puede intensificar la conexi&#x00F3;n del espectador con la obra y con los otros. En Ausencias y extrav&#x00ED;os, Yayo Herrero, quien defiende nuestra condici&#x00F3;n como animales interdependientes, afirma lo siguiente: &#x201C;La memoria no pertenece a un solo individuo. Siempre es social y nace de los v&#x00ED;nculos con personas, grupos, lugares o palabras&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-6-24300">Herrero, 2024</xref>, p. 80). El olor de las cosas y los lugares donde se habita unifica la percepci&#x00F3;n colectiva y se transforma en una uni&#x00F3;n sutil cargada de colectividad.</p>
<p>Asimismo, el arte olfativo permite repensar la interacci&#x00F3;n con el entorno m&#x00E1;s all&#x00E1; de los marcos normativos. En este sentido, su potencial reside en la capacidad de quebrar la linealidad del binarismo de g&#x00E9;nero que a&#x00FA;n predomina en la organizaci&#x00F3;n espacial y cultural de la sociedad. La fragancia, en tanto expresi&#x00F3;n art&#x00ED;stica, no se limita a representar est&#x00E9;ticamente el cuerpo, sino que puede funcionar como un agente simb&#x00F3;lico y transformador, capaz de dar forma a una experiencia sensorial inclusiva y fluida.</p>
<p>Desde una perspectiva sociocultural, la identidad no es un fen&#x00F3;meno aislado, sino que se construye y se negocia constantemente en relaci&#x00F3;n con los espacios y las relaciones interpersonales. El g&#x00E9;nero, en particular, es una de las categor&#x00ED;as que m&#x00E1;s influye en la construcci&#x00F3;n de la identidad, pero no de manera lineal o predeterminada. Al igual que el g&#x00E9;nero, la pertenencia a un espacio se negocia en funci&#x00F3;n de los valores culturales y sociales que existen en ese entorno. La ruptura del imaginario binario permite la creaci&#x00F3;n de espacios m&#x00E1;s inclusivos, donde las identidades pueden desarrollarse de manera fluida y abierta. Esto es especialmente importante en la construcci&#x00F3;n de identidades no binarias, que necesitan de espacios que no impongan categor&#x00ED;as r&#x00ED;gidas de pertenencia. Los entornos art&#x00ED;sticos y sensoriales, como los creados por el arte olfativo, ofrecen la posibilidad de nuevas formas de pertenencia, en las que las identidades pueden ser reconocidas y celebradas sin la necesidad de ajustarse a las normas binarias.</p>
<p>Por otra parte, la representaci&#x00F3;n de las identidades no binarias a trav&#x00E9;s del arte es crucial para la aceptaci&#x00F3;n y pertenencia de las personas que se identifican fuera del binarismo de g&#x00E9;nero. Estas representaciones no solo buscan visibilizar a quienes no encajan en las categor&#x00ED;as tradicionales, sino tambi&#x00E9;n para ofrecerles un espacio seguro en el que puedan construir y redefinir su identidad. La representaci&#x00F3;n art&#x00ED;stica en el espacio p&#x00FA;blico puede generar un impacto positivo en la salud mental de las personas, ya que facilita la creaci&#x00F3;n de un espacio en el que se sientan vistas, escuchadas y validadas. De esta forma, la inclusi&#x00F3;n de pr&#x00E1;cticas art&#x00ED;sticas que desaf&#x00ED;en las normas del g&#x00E9;nero permite romper con el extra&#x00F1;amiento que puede generar la diversidad social, ayudando a superar el aislamiento y la discriminaci&#x00F3;n en entornos de desconocimiento.</p>
<p>Finalmente, este enfoque desaf&#x00ED;a el imaginario olfativo del binarismo, reforzado por la industria del perfume, que clasifica y divide sus fragancias &#x00FA;nicamente en dos g&#x00E9;neros ya predise&#x00F1;ados. Frente a esta problem&#x00E1;tica, el uso del olfato en el arte plantea una alternativa cr&#x00ED;tica a la norma, abriendo la posibilidad de dibujar nuevas categor&#x00ED;as alejadas del enfoque viciado que ya conocemos. Adem&#x00E1;s, estas pr&#x00E1;cticas impactan positivamente en la salud mental de personas trans y no binarias, al brindar espacios de afirmaci&#x00F3;n identitaria y pertenencia simb&#x00F3;lica. En contextos de exclusi&#x00F3;n, el arte se convierte en una herramienta de resistencia y sanaci&#x00F3;n emocional. Es po&#x00E9;tico que algo invisible como el olor se convierta en un elemento de transformaci&#x00F3;n social que act&#x00FA;e para quebrar la invisibilizaci&#x00F3;n de una parte significativa de la poblaci&#x00F3;n.</p>
</sec>
<sec id="sec-8-24300">
<label>3.</label>
<title>La pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica. Evidencias entre los argumentos principales</title>
<p>Para dar solidez emp&#x00ED;rica a los planteamientos conceptuales previamente expuestos, se presentan a continuaci&#x00F3;n tres evidencias que surgen de experiencias concretas vinculadas a pr&#x00E1;cticas art&#x00ED;sticas participativas. Estas instancias no solo ilustran los argumentos te&#x00F3;ricos sobre el paisaje no binario, el g&#x00E9;nero y la sensorialidad, sino que los anclan a contextos reales en los que el cuerpo, el territorio y el olor operan como agentes articuladores de sentido. Lejos de tratarse de ejemplos ilustrativos, estas evidencias funcionan como formas de conocimiento situado que permiten pensar las relaciones entre subjetividad, percepci&#x00F3;n y espacio desde una metodolog&#x00ED;a encarnada y relacional.</p>
<sec id="sec-9-24300">
<label>3.1.</label>
<title>Deriva olfativa en el barrio del Cabanyal: la tienda de perfumes</title>
<p>En el marco de una deriva colectiva realizada en el barrio del Cabanyal, en Val&#x00E8;ncia, se llev&#x00F3; a cabo una exploraci&#x00F3;n sensorial con foco en lo olfativo como herramienta de percepci&#x00F3;n del espacio. Durante la actividad, se visit&#x00F3; una tienda de perfumes cuyo tendero explic&#x00F3; que la elecci&#x00F3;n de una fragancia adecuada deb&#x00ED;a estar condicionada por el pH de la piel de cada persona. Esta afirmaci&#x00F3;n fue expresada como un hecho objetivo, asumido sin cuestionamiento, lo cual pone en evidencia la persistencia de discursos biologicistas en la cultura del perfume.</p>
<p>El pH, entendido aqu&#x00ED; como un marcador natural supuestamente vinculado al sexo biol&#x00F3;gico, se utiliza como argumento de autoridad para justificar por qu&#x00E9; ciertos aromas se asocian autom&#x00E1;ticamente a cuerpos masculinos o femeninos. Sin embargo, este tipo de discurso refuerza una lectura binaria del cuerpo, invisibilizando la diversidad sensorial e identitaria de quienes no se ajustan a esa taxonom&#x00ED;a. Esta evidencia muestra c&#x00F3;mo incluso pr&#x00E1;cticas cotidianas, como comprar un perfume, est&#x00E1;n atravesadas por dispositivos de g&#x00E9;nero que perpet&#x00FA;an la normatividad desde lo sensorial.</p>
<p>En este sentido, la deriva no solo permiti&#x00F3; identificar pr&#x00E1;cticas culturales codificadas en torno al olor, sino tambi&#x00E9;n desnaturalizar sus fundamentos, abriendo el terreno para cuestionamientos performativos y art&#x00ED;sticos que se sit&#x00FA;an m&#x00E1;s all&#x00E1; de los binarismos tradicionales. Al desplazarse colectivamente por el barrio, interaccionando con los discursos que emergen del comercio local, se revela la potencia de la exploraci&#x00F3;n olfativa como herramienta cr&#x00ED;tica para mapear las estructuras normativas del espacio urbano.</p>
<p>Los mandatos de g&#x00E9;nero nos obligan de manera casi inevitable a entender la masculinidad en olores que simbolizan la fuerza, la dureza y la resistencia. En la tienda la mayor&#x00ED;a de los perfumes masculinos se mostraban bajo sustantivos dirigidos, como un perfume que ol&#x00ED;a a tabaco, madera noble y helecho; Otro perfume afirmaba contener el olor del caf&#x00E9; y la tierra oscura, mientras otro m&#x00E1;s conten&#x00ED;a simb&#x00F3;licamente el olor del oc&#x00E9;ano, el salitre y el cuero. Como mucho encontrabas alg&#x00FA;n perfume con notas de clavo, canela o lim&#x00F3;n, pero si no engrandece la fuerza de las palabras que ya se vend&#x00ED;an de cara a esa imagen sonora de fuerza f&#x00E9;rrea asociada a la figura id&#x00ED;lica de lo que se entiende normativamente por un hombre, se omit&#x00ED;a o relegaba a la condici&#x00F3;n de aditivo prescindible. Algunos perfumes ol&#x00ED;an realmente bien, pero nada comparable al verdadero olor del mar, del bosque, de los m&#x00FA;ltiples olores de cada tipo de madera o de cada especia, planta u elemento asociado en esos sustantivos. Por suerte el perfume de tabaco no ol&#x00ED;a a la peste que deja el alquitr&#x00E1;n en la ropa, y esto refleja que en la realidad, no resultar&#x00ED;a atractivo el olor real que se enuncia en muchos perfumes masculinos, por lo que entendemos que existe una necesidad de exagerar un producto para reafirmar un estereotipo que encarna un privilegio en el trato social colectivo de una sociedad patriarcal.</p>
<p>Mientras tanto los perfumes femeninos se encasillan en notas dulces, delicadas, comestibles y suaves, que no hagan ruido ni desentonen demasiado. Olores de m&#x00FA;ltiples flores, suaves especias, frutas dulces y edulcoradas. Agua de rosas, jazm&#x00ED;n, algod&#x00F3;n, mel&#x00F3;n, vainilla o c&#x00ED;tricos suaves como la naranja entre otros. Los olores pasan a ser elementos compositivos concretos, se pierde el imaginario simb&#x00F3;lico de los olores asociados a im&#x00E1;genes de fortaleza para ser elementos pasivos capaces de reflejar una identidad de sometimiento voluntario.</p>
<p>&#x00BF;Y los perfumes no binarios? Simplemente no existen como una categor&#x00ED;a per s&#x00E9;. Aunque cada vez m&#x00E1;s personas se desencasillan de este retorcido imaginario y eligen su perfume en base a gustos personales con indiferencia a la elecci&#x00F3;n de expresi&#x00F3;n de g&#x00E9;nero, el mito de los s&#x00ED;mbolos en cuanto al g&#x00E9;nero sigue persiguiendo nuestra forma de entendernos. La visi&#x00F3;n de lo no binario supone una revoluci&#x00F3;n tambi&#x00E9;n en el &#x00E1;mbito sensorial olfativo. Debemos de buscar otros s&#x00ED;mbolos para identificarnos respecto a los olores, independientemente del g&#x00E9;nero, ya que lo no binario no debe androginia al resto. Pero si estos c&#x00F3;digos cambian desde lo po&#x00E9;tico nos podr&#x00ED;amos identificar de una forma diferenciada &#x00FA;nicamente por nuestros gustos, experiencias y evocaciones personales, lo que enriquecer&#x00ED;a nuestra forma de entendernos. Poniendo un ejemplo a esto &#x00FA;ltimo, a quien no le gustar&#x00ED;a usar de perfume el olor del lugar del que procede, del &#x00E1;rbol frutal bajo el que jug&#x00F3; en la infancia, los entornos en los que sinti&#x00F3; calidez y ternura, las comidas que disfrut&#x00F3; o disfruta, sin condiciones hegem&#x00F3;nicas.</p>
</sec>
<sec id="sec-10-24300">
<label>3.2.</label>
<title>Taller haiku y memoria olfativa rural</title>
<p>En otro momento del proceso de investigaci&#x00F3;n-creaci&#x00F3;n, se desarroll&#x00F3; un taller de escritura de haiku [<xref ref-type="fig" rid="fig-4-24300">Fig. 4</xref>-<xref ref-type="fig" rid="fig-4-24300">5</xref>] aplicado a la pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica, donde se buscaba activar la percepci&#x00F3;n sensorial como herramienta narrativa. En una conversaci&#x00F3;n espont&#x00E1;nea, surgida entre participantes del taller, se comparti&#x00F3; una an&#x00E9;cdota que ilustra de manera reveladora la relaci&#x00F3;n entre olor, territorio y memoria colectiva.</p>
<fig id="fig-4-24300">
<label>Figuras 4 y 5.</label>
<caption><title>Fotograf&#x00ED;as del taller realizado con las vecinas. Concud (Teruel).</title></caption>
<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="fig-4-24300.jpg"/>
<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="fig-5-24300.jpg"/>
</fig>
<p>Vecinas del barrio relataron c&#x00F3;mo eran capaces de identificar el origen de un vecino ganadero bas&#x00E1;ndose en el olor que llevaba consigo tras haber trabajado en otra granja rural. En concreto, afirmaban poder distinguir si alguien hab&#x00ED;a estado en Villaspesa o en Concud por el olor de las vacas. M&#x00E1;s all&#x00E1; de la aparente an&#x00E9;cdota, esta afirmaci&#x00F3;n expresa una sensibilidad delicada y arraigada en la experiencia corporal del paisaje, en la que el olor act&#x00FA;a como marcador de lugar, de pertenencia, y en cierto modo, de identidad.</p>
<p>Este tipo de testimonio pone de relieve una forma de conocimiento incodificable y distante para el otro: el turista, el extra&#x00F1;o o el desafectado, pero extremadamente notable para su vecindad sensible: la capacidad de oler el paisaje y de leerlo a trav&#x00E9;s de las diferencias infraleves entre entornos rurales. El hecho de que las vacas de Villaspesa huelen diferente a las de Concud no responde a una diferenciaci&#x00F3;n posible fuera del entorno habitado entre ambos barrios, es una percepci&#x00F3;n contextual del entorno, que podr&#x00ED;a explicarse por las condiciones del alimento recibido, el clima, o el suelo, pero que solo toma forma desde esa cercan&#x00ED;a que otorga lo cotidiano y lo vivencial.</p>
<p>Desde una pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica contextualizada y sensible con el entorno, este saber cotidiano encarna el conocimiento de una po&#x00E9;tica olfativa del territorio, donde el olor no s&#x00F3;lo narra, sino que representa un archivo vivo de lo com&#x00FA;n. Todas esas experiencias, al ser recogidas y puesta en valor en el contexto de un taller art&#x00ED;stico, se convierten en material, memoria y patrimonio, permitiendo elaborar conjuntamente un recuerdo de la pedan&#x00ED;a, cuyo barrio, al no ser ni ciudad, ni pueblo, ni poseer un ayuntamiento, se ve marginalizada, estando en un limbo geogr&#x00E1;fico y pol&#x00ED;tico. La acci&#x00F3;n de este taller fue una vivencia sensorial que contribuy&#x00F3; a crear un acceso &#x00ED;ntimo y afectivo para trabajar con el concepto de lo queer y ayudando a generar comunidad entre sus habitantes.</p>
</sec>
<sec id="sec-11-24300">
<label>3.3.</label>
<title>Palabra, baldosa y canica</title>
<p>La tercera evidencia se manifiesta en una pieza art&#x00ED;stica, desarrollada en respuesta a los recorridos y encuentros anteriores. Esta obra de car&#x00E1;cter instalativo, l&#x00FA;dico y relacional, consisti&#x00F3; en la creaci&#x00F3;n de una serie de baldosas propias inspiradas en los olores recogidos del taller con las vecinas de Concud. Esos olores eran una muestra de aquellos lugares de memoria de la vuelta al hogar. El resultado fue un haiku de recursos compartidos que dibujaban el mapa olfativo del territorio en el que conviven.</p>
<p>El poema intent&#x00F3; seguir la estructura cl&#x00E1;sica japonesa de 5, 7 y 5 s&#x00ED;labas, aunque su &#x00FA;ltima l&#x00ED;nea cont&#x00F3; finalmente con 9 s&#x00ED;labas, e introdujo un elemento estacional: el cencelleo del caracter&#x00ED;stico fr&#x00ED;o invierno de la zona. Contaba con elementos aut&#x00F3;ctonos que las vecinas pusieron en com&#x00FA;n como elementos predominantes, como elementos frutales, los olores de las huertas que estas personas trabajaban, o las flores de sa&#x00FA;co, o sabuco como se le denomina all&#x00ED;, que abrazan los alrededores de los muros de casas, patios y acequias. El resultado fue el siguiente:</p>
<disp-quote>
<p>&#x201C;Sa&#x00FA;co en flor,</p>
<p>blanca paja segada</p>
<p>cencellea huerta y le&#x00F1;a&#x201D;</p>
</disp-quote>
<p>Al igual que sucede en muchas ciudades, la baldosa crea una imagen que permite la identificaci&#x00F3;n con el espacio en el que se anda y el asentamiento, la pisada firme en la tierra y el reconocimiento espacial. Es una se&#x00F1;a de identidad que a veces pasa inadvertida y a veces su valor alcanza el trato de souvenir. Quien haya andado por las calles de ciudades como Bilbao o Barcelona puede visualizar el dise&#x00F1;o concreto realizado para ese lugar, como solo mirar al suelo ya reconocer&#x00ED;amos d&#x00F3;nde estamos.</p>
<p>Desde esa necesidad de estar, de pertenecer y de identificar una comunidad, las palabras del poema que tejieron entre la asociaci&#x00F3;n de vecinas de Concud se transformaron en el surco del dibujo propio de este espacio intermedio. La pieza une el olor, que se trabaja desde una perspectiva de conciencia no binaria, con la identificaci&#x00F3;n de un lugar, que pese a tener las caracter&#x00ED;sticas sociales de un pueblo, no lo es. Definir la no definici&#x00F3;n a trav&#x00E9;s del juego y de un paisaje no binario es lo que expresa esta pieza, en cuyas hendiduras se pueden hacer rodar canicas, inventando sus propias reglas del juego. En este sentido, la pieza activ&#x00F3; una forma de archivo colectivo y emocional, en la que el olfato oper&#x00F3; como catalizador de una narrativa no lineal y no binaria. Sus habitantes recalcaron que este poema-parque de canicas ser&#x00ED;a un lugar de encuentro entre convivientes para ense&#x00F1;ar a leer a les ni&#x00F1;es que all&#x00ED; vivan.</p>
<fig id="fig-6-24300">
<label>Figura 6.</label>
<caption><title>Vecinos de Concud (Teruel) jugando con la pieza Esencia enclave, instalaci&#x00F3;n relacional.</title></caption>
<graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="fig-6-24300.jpg"/>
</fig>
<fig id="fig-7-24300">
<label>Figura 7.</label>
<caption><title>Fotograf&#x00ED;a de la pieza Esencia enclave, instalaci&#x00F3;n relacional l&#x00FA;dica, Concud (Teruel).</title></caption>
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</fig>
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<sec id="sec-12-24300" sec-type="conclusions">
<title>Conclusiones</title>
<p>A lo largo de este art&#x00ED;culo se ha explorado c&#x00F3;mo la pr&#x00E1;ctica art&#x00ED;stica situada puede convertirse en una herramienta cr&#x00ED;tica y simb&#x00F3;lica para repensar la identidad desde una perspectiva colaborativa. Tras esta deriva sintetizada de conceptos, hemos descubierto que: el uso de la del olfato es un buen recurso como herramienta de acercamiento y percepci&#x00F3;n a las realidades no binarias, y llegamos a la conclusi&#x00F3;n de que: por muy lejanas que aparentan ser dos realidades, el arte siempre encuentra la manera de realizar y localizar la vecindad existente entre ellas, no solo haciendo posible la enunciaci&#x00F3;n de ambas, sino haciendo posible trabajar a conjunto ambas, ampliando el espectro de creatividad entre ellas y generando conexiones seguras y sensibles. Estas vecindades son posibles y se acent&#x00FA;an en entornos que se alejan de etiquetas, no por que estas no sean necesarias, ya que sin etiquetas observamos una mayor invisibilizaci&#x00F3;n de minor&#x00ED;as y contextos menos conocidos en ciertos entornos como lo han sido las personas queer de vida rural, sino que la mirada est&#x00E1; menos contaminada al trabajo con lo infraleve. En futuras investigaciones se podr&#x00ED;a profundizar en lo descubierto en el taller de escritura en este barrio rural: c&#x00F3;mo los entornos silvestres, y con ello nos referimos a aquellos entornos con cercana disposici&#x00F3;n de vegetaci&#x00F3;n en crecimiento lejos de la intervenci&#x00F3;n humana, ya sea parcial o total, propician una atenci&#x00F3;n a la mirada desandrocentrizada, lo que ampl&#x00ED;a en ocasiones la imaginaci&#x00F3;n y permite la pregunta desde una posici&#x00F3;n m&#x00E1;s bondadosa.</p>
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<title>Fuentes Referenciales</title>
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