Practices of Slow Life as Subject Matter/Focuses of the New Genre Public Art
Universidad de Guanajuato, México
ge.bernal@ugto.mx
Recibido: 10-03-2025
Aceptado: 11-09-2025
Publicado: 30-09-2025

Citar como: Bernal Rivas, Gonzalo Enrique. (2025). Prácticas de la vida lenta como temas/enfoques del arte público de nuevo género. ANIAV - Revista de Investigación en Artes Visuales, n. 17, p. 67-81, septiembre. 2025. ISSN 2530-9986. https://doi.org/10.4995/aniav.2025.23531
PALABRAS CLAVE
Vida lenta; arte público de nuevo género; comunidad; otredad; conciencia.
RESUMEN
Esta investigación documental se ha estructurado en cuatro secciones. En la primera, la introducción, se señala la necesidad de este estudio por la falta de textos académicos que vinculen la vida lenta y el arte público de nuevo género y se establecen dos hipótesis: que existe un conjunto de obras de arte público de nuevo género que incorporan la vida lenta como tema o enfoque; y que dicho conjunto logró trascender por medio siglo, desde los años 1960 hasta los años 2010. En la segunda sección, la metodología, se considera la propuesta de Vivero, L. y Sánchez, B. I. (2018) y se eligen tres prácticas de la vida lenta mencionadas en Parkins y Craig (2006), el ritmo lento de la vida en comunidad, la conciencia del otro y el vivir el momento presente. También, se seleccionan los textos de Lacy (1995), Bishop (2012) y Polgovsky (2023) y se extraen de ellos tres grupos de obras de arte público de nuevo género vinculadas con las prácticas de la vida lenta distinguidas previamente. En la tercera sección, el desarrollo, se describe el primer grupo formado por Slow Down, Children Growing (1989), Sanctuary (1969) y Aeromoto (2014), destacando la manera en que se incorpora el ritmo lento de la vida en comunidad; se detalla el segundo grupo integrado por Touch Sanitation de (1978-1979), A stitch in time (1968) y Bordamos por la paz (2011), subrayando cómo se integra la conciencia del otro; y se especifica el tercer grupo compuesto por ¿Es Usted Feliz? (1980), Lying-Down Ceremony (1967-1968) y Deus ex machina (2018), resaltando la forma en que se incluye el vivir el momento presente. En la cuarta sección, las conclusiones, se establece que la comprobación de las hipótesis planteadas y se anima a los académicos a explorar otras líneas de investigación.
KEYWORDS
Slow living; new genre public art; community; otherness; awareness.
ABSTRACT
This documentary research has been structured in four sections. In the first one, the introduction, the need for this study is pointed out due to the lack of academic texts that link slow life and new genre public art of and two hypotheses are established: that there is a set of works of new public art that incorporate slow life as a theme or medium; and that this set managed to transcend for half a century, from the 1960s to the 2010s. In the second section, the methodology, the Vivero, L. and Sánchez, B. I. (2018) proposal is considered and three practices of slow living mentioned in Parkins and Craig (2006) are chosen, the slow pace of community life, the awareness of the other and living in the present moment. Also, the texts of Lacy (1995), Bishop (2012) and Polgovsky (2023) are selected and three groups of works of new public art linked to the practices of slow life previously distinguished are extracted from them. In the third section, development, the first group formed by Slow Down, Children Growing (1989), Sanctuary (1969) and Aeromoto (2014) is described, highlighting the way in which the slow pace of community life is incorporated; the second group is detailed, made up of Touch Sanitation (1978-1979), A stitch in time (1968) and Bordamos por la paz (2011), underlining how the awareness of the other is integrated; and the third group is specified, composed of ¿Es usted feliz? (1980), Lying-Down Ceremony (1967-1968) and Deus ex machina (2018), highlighting the way in which living in the present moment is included. In the fourth section, the conclusions, it is established that the verification of the hypotheses raised, and other academics are encouraged to explore other lines of research.
Lacy (1995) define el término arte público de nuevo género como “el arte visual que usa tanto los medios tradicionales como los no tradicionales para comunicar e interactuar con un público amplio y diversificado sobre asuntos directamente relevantes para sus vidas”1. En este arte público de nuevo género, explica la autora, el público se volvió lo más importante para la producción artística porque las preocupaciones de dicho público se convirtieron en su tema principal, y también porque es el público quien, con un rol participativo, determina si un trabajo de esa naturaleza es exitoso o no.
Una de las preocupaciones de nuestra época es el ritmo de vida que hemos adoptado, como se puede evidenciar desde finales del siglo XX en el manifiesto de movimientos como Slow Food que señala que “la velocidad nos ha encadenado, todos somos presa del mismo virus: la “Fast-Life”, que conmociona nuestros hábitos, invade nuestros hogares, y nos obliga a nutrirnos con el ‘FastFood’ ”2; o el de Citta Slow, que expone que “el día de las máquinas vino con sus ritmos de vida frenéticos, cada vez más agitado. Hoy, el hombre sueña con la liberación de las muchas ansiedades que su propio progreso ha creado“3.
Debemos reconocer la existencia de esfuerzos que relacionan el arte con la vida lenta, como del Arte Lento, que “nos anima a ralentizar y profundizar pasando tiempo mirando de cerca una obra de arte o una pequeña selección de obras”4. Aunque, por otro lado, es necesario admitir que es poco habitual encontrar fuentes bibliográficas que aborden la vida lenta como tema o enfoque del arte público de nuevo género. Por separado, como veremos más adelante, autores como Parkins y Craig (2006) estudiaron la vida lenta, mientras que Lacy (1995) editó uno de los textos fundamentales del arte público de nuevo género. En ese sentido, escribir el presente artículo es relevante porque nos permite señalar este vacío y porque podría animar el desarrollo de estudios posteriores interesados en vincular el arte público de nuevo género y la vida lenta.
Considerando lo anterior hemos establecido dos hipótesis: 1) Existe un conjunto de obras de arte público de nuevo género que incorpora la vida lenta como tema o enfoque; 2) Ese grupo de obras consiguió trascender por medio siglo, lo cual puede observarse en la producción entre los años 1960 y los años 2010.
De esta manera, el objetivo de este trabajo es identificar un grupo de obras de arte público de nuevo género que incluyan como tema o enfoque una práctica propia de la vida lenta y que hayan sido creadas en el periodo indicado (1960 - 2010). Esto, con la finalidad de confirmar las hipótesis planteadas.
Para alcanzar los objetivos propuestos y considerando que el presente trabajo es una investigación documental se ha optado por la metodología propuesta por Vivero, L. y Sánchez, B. I. (2018), que inicia con la elección del tema y termina con la redacción del trabajo definitivo, pasando por etapas como la selección de los materiales a consultar, la elaboración y organización de fichas de información, la realización de lecturas y la elaboración de esquemas de trabajo.
Primero, se seleccionó un texto sobre la vida lenta. Elegimos Slow living (2006) de Parkins y Craig tomando en cuenta que Parkins (Australia, 1962) ha mostrado un “interés prolongado en la investigación en la vida cotidiana, la sostenibilidad y la lentitud”5 y que Craig “ha publicado ampliamente en una variedad de revistas internacionales sobre temas relacionados con la comunicación política, el periodismo, la comunicación ambiental y la política de estilo de vida”6. Aunque en Slow living estos autores destacan que no existe una lista de actividades que pueda seguirse para tener una vida lenta, ni existe un sujeto lento que las realice todas, es posible señalar algunas prácticas que pueden ayudarnos a darle significado a la vida diaria a través de un uso consciente del tiempo. Tres de esas prácticas propias de la vida lenta, que destacamos en el presente trabajo son el ritmo lento de la vida en comunidad, la conciencia del otro y el vivir el momento presente.
Después, se eligieron tres textos sobre arte público de nuevo género publicados en diferentes décadas. El primer texto es Mapping the terrain, New Genre Public Art (1995) de Suzanne Lacy (Estados Unidos, 1945), quien “le dio nombre al Arte Público de Nuevo Género en 1995 y distinguió una nueva forma de práctica del arte público que no trata sobre el objeto, sino que está basado en la relación entre el espacio y la audiencia”7. El segundo es Artificial Hells: Participatory Art and the Politics of Spectatorship (2012) de Claire Bishop (Reino Unido, 1967), cuyo libro Artificial Hells: Participatory Art and the Politics of Spectatorship ganó el premio Frank Jewett Mather de la College Art Association en 2013 por crítica de arte”8. Y el tercer texto es The New Public Art: Collectivity and Activism in Mexico since the 1980s (2023) en el que de Mara Polgovsky Ezcurra (México, 1983) “analiza el surgimiento de proyectos artísticos centrados en la comunidad (…) que han redefinido qué es el arte público y cómo la gente se ha involucrado con él en todo el país desde la década de 1980”9.
Finalmente, se escogieron tres obras de arte público de cada uno de los tres textos revisados sobre arte público de nuevo género teniendo como criterio que incorporaran como tema o enfoque una de las prácticas de la vida lenta elegidas, para profundizar en dichas obras posteriormente. Esto dio un total de nueve obras, como se muestra en el siguiente esquema:
Tabla 1. Esquema metodológico para la selección de obras de arte público de nuevo género que incluyen una práctica de la vida como tema o enfoque (elaboración propia).
Práctica de la vida lenta seleccionada de Parkins y Craig (2006) |
|||
El ritmo lento de la vida en comunidad |
John Fekner, Slow Down, Children Growing, 1989 |
The Blackie, Sanctuary, 1969 |
Maru Calva, Macarena Hernández, Mauricio Marcín, Jerónimo Rüedi, Aeromoto, 2014 |
La conciencia del otro |
Mierle Laderman Ukeles, Touch Sanitation, 1978-1979 |
David Medalla, A stitch in time, 1968 |
Fuentes rojas, Bordamos por la paz, 2011 |
Vivir el momento presente |
Alfredo Jaar, ¿Es Usted Feliz?, 1980 |
Milan Knížák, Lying-Down Ceremony, 1967-1968 |
Teatro Ojo, Deus ex machina, 2018 |
La vida en comunidad, y particularmente la vida en familia, desde la perspectiva de Parkins y Craig (2006), siempre ha exigido que sus miembros le dediquen una parte de sus recursos, incluido el tiempo. La idea de que la vida familiar es lenta, explica Shaw (2001) en Parkins y Craig (2006), no proviene de que se tenga una experiencia de lentitud en la familia, sino del hecho de que se observa como un tiempo no lineal, como un tiempo preindustrial10.
Sin embargo, la lentitud de la vida familiar está siendo afectada por los avances tecnológicos. Agger (2004) en Parkins y Craig (2006), apunta que los dispositivos como los celulares y las computadoras han hecho que los trabajadores estén disponibles todo el tiempo. De hecho, como describe Eriksen (2001) en Parkins y Craig, la vida en familia está siendo taylorizada11, es decir, se está organizando el horario de cada uno de los miembros de la familia para que sea compatible con los requerimientos de su vida laboral.
Figura 1. John Fekner, Slow Down, Children Growing, 1989.

Fuente: Whitney Museum of American Art. (2025). John Fekner. Whitney. https://whitney.org/collection/works/56127
En este contexto en el que las nuevas tecnologías nos persiguen, invadiendo nuestro tiempo en comunidad, cobra relevancia la primera obra de arte público de nuevo género a la que nos referiremos, Slow Down, Children Growing (1989) de John Fekner, que consistió en una campaña que se apoyó en carteles. Cada cartel12 y tenía un fondo amarillo sobre el que se imprimieron con esténcil las mismas palabras que le dieron nombre a la obra y la silueta de un niño corriendo mientras es perseguido por un disco de 3 ½”. Estos anuncios, dice Lacy (1995) fueron colocados sobre los muros de un barrio, al lado de publicidad comercial y política.
La intención de Fekner, explica Lacy, era propiciar en el espectador una reflexión sobre la manera en que la tecnología se acepta como algo bueno para los niños, sin analizarlo. Una lectura diferente nos permitiría, por un lado, apreciar que el cartel critica la velocidad con la que las personas, desde jóvenes, están siendo alentadas a usar las nuevas tecnologías, mismas que tienen un impacto sobre su tiempo en comunidad y que al ser adultos usarán para convertirse en trabajadores disponibles permanentemente. Por otro lado, destaca la vigencia de esta obra a pesar de que la tecnología a la que hace referencia (los discos de 3 ½”) es obsoleta ahora.
Otra obra a la que atañe el ritmo lento de la vida en comunidad es Sanctuary (1969) de The Blackie. Fue una acción que tuvo lugar en la preparatoria Quarry Bank y consistió, describe Bishop (2012) en que el público respondía un formulario sobre información socioeconómica y de acuerdo con sus respuestas se le asignaba una “vivienda” con ciertas características y entretenimiento de acuerdo con su clase social. Bishop explica que se desarrollaron cuatro tipos de actuaciones simultáneas, en las cuales algunos de los participantes eran respetuosos de las leyes y la burocracia, por lo que se movían lentamente. Otros, que no lo hacían y eran encarcelados.
Usando las referencias al ritmo lento de la vida común el propósito de The Blackie, explica Bishop, era mostrar su desacuerdo sobre la manera de trabajar de las compañías de teatro que permitían que el público actuara y en la que todo el público experimentaba lo mismo al mismo tiempo. Otra lectura de esta obra, podría favorecer una reflexión sobre los diferentes ritmos de vida de cada persona de la familia (de acuerdo a su edad, su género, su ocupación) y de cada familia de una comunidad (cada una con rasgos diferentes), así como en la incompatibilidad de sus ritmos. Nos conduce a repensar en el ritmo de las diferentes clases sociales, en la obediencia que como ciudadanos podemos tener frente a los procedimientos administrativos, e incluso en la injusticia en términos del tiempo que cada persona puede dedicarle al trabajo, a la vida familiar y a la vida social.
Una tercera obra a la que le concierne el ritmo lento de vida en comunidad es Aeromoto (2014). El proyecto, según explican sus creadores (Maru Calva, Macarena Hernández, Mauricio Marcín, Jerónimo Rüedi) en el dossier incluido en Polgovsky (2023) nació con la intención de enfrentar dos aspectos fundamentales de la realidad: la prisa que nos gobierna y la propiedad privada. Por un lado, sobre la prisa estos artistas señalan que “a través de los libros, Aeromoto quiere proponer un tiempo lento, un tiempo sin prisas ni urgencias. Creemos firmemente que los libros son la mejor manera de pasar el tiempo”13. Por otro, respecto a la propiedad privada, estos creadores la observan como una ficción y explican que sus “consecuencias para la humanidad son siglos de derecho público y privado que estamparon en nuestros cerebros la noción de propiedad por encima de todo”14 Contrario a esto, Aeromoto apuesta por la propiedad compartida.
Siguiendo los dos principios señalados nació Aeromoto, una biblioteca pública ubicada en el centro de la ciudad de México que empezó en 2014 con dos mil libros que los artistas tomaron de sus casas para compartirlos con el público. Teniendo una suscripción que tiene un costo, los libros pueden consultarse o llevarse en préstamo y el dinero recaudado sirve para pagar los servicios necesarios para que la biblioteca funciones.
Aeromoto, explican sus creadores, es diferente a una biblioteca común, por los eventos que organizan derivados de su visión de los libros como herramientas que avivan la interacción social y la vida en comunidad, así como por sus dos programas de adquisición de libros llamados Páneles curados (en el que curadores, artistas y editores sugieren qué incluir en la colección) y Pedagogías infinitas (en el que personas relacionadas con la enseñanza formal o informal hacen sugerencias de adquisición). Además de su esfuerzo por garantizar que siempre haya libros nuevos llamada Libros residentes que consiste en que los amigos de Aeromoto prestan libros por tres meses para, a su vez, ser prestados en la biblioteca.
Aeromoto podría parecer solamente una iniciativa, incluso podría tener ciertos rasgos de un emprendimiento de negocios (como la membresía que no es gratuita), pero el hecho de que haya sido admitida como una obra de arte público de nuevo género en Polgovsky (2023) y la intención explícita de los artistas de proponerla en oposición al ritmo rápido de la vida y a la propiedad privada, nos permiten considerarla como una obra relevante para el presente trabajo.
Una segunda práctica propia del vivir lento a la que deseamos referirnos es la conciencia del otro. Parkins y Craig (2006) explican que tener tiempo para algo (aunque también convendríamos incluir “tiempo para alguien”) quiere decir darle importancia, lo cual se logra prestándole nuestra atención. Según estos autores, “tales cualidades de conciencia y de atención también (…) tienen una dimensión ética a través de la implicación de un reconocimiento de la otredad: otras personas, otros lugares, otros momentos que la distracción de la vida rápida a menudo puede excluir”15.
Todavía Parkins y Craig (2006) citan a Young (1990) y su modelo de ciudad no opresiva. En él sugiere una urbe caracterizada por mantenerse abierta a la otredad no asimilada, es decir, en la que se acepten las relaciones sociales en las que no hay dominio de unas personas sobre las otras, en las que las personas conviven armónicamente con otras que no pertenecen a la misma comunidad.
Precisamente en consonancia con la conciencia del otro como una práctica propia del vivir lento revisemos una primera obra de arte público de nuevo género interesada en esa cuestión. Por voluntad propia, explica Lacy (1995), desde 1970, la artista estadounidense Mierle Laderman Ukeles creó el puesto de artista residente en el departamento de sanidad de Nueva York y sin tener un salario lo ocupó. Desde ese cargo organizó varios proyectos que involucran a la comunidad y en los que se abordan problemas ambientales, particularmente la “indiferencia hacia los desechos y la falta de respeto hacia quienes trabajan con ellos”16. El primer proyecto de su residencia artística, señala Lacy, fue Touch Sanitation (1978-79), una acción que consistió en que Ukeles escuchó los relatos de los recolectores de basura sobre cómo son tratados. Después, durante once meses, la artista se vistió con el uniforme de los recolectores, recorrió los cinco distritos de Nueva York y saludó de mano y agradeció a todos los trabajadores de sanidad. Su objetivo en la opinión de Lacy fue reconocer el trabajo de estas personas y restablecer la integración de estos empleados a la comunidad.
Figura 2. Mierle Laderman Ukeles, Touch Sanitation, 1978-1979.

Fuente: Queens Museum. (2016). https://queensmuseum.org/event/opening-reception-3/
Si bien el perfil ecológico de esta obra es innegable, debemos destacar su interés por visibilizar al otro, por revelar a quien no le prestamos atención porque no nos interesa, por descubrir a esa persona para quien no tenemos tiempo. En Touch Sanitation el otro es una colectividad que apenas notamos, un grupo de personas cuyo empleo ha recibido poco prestigio y que sin embargo es esencial para el funcionamiento de una ciudad.
Otra obra de arte público de nuevo género a la que le concierne la conciencia del otro es A stitch in time (1968) del filipino David Medalla. Esta instalación consistía en una tela que estaba colgada y en la que el público podía bordar y tenía, entre otras, dos características que han sido señaladas por Bishop (2012): la lentitud del proceso de producción en comparación con otras formas de creación como el dibujo y el intercambio social. Ambos rasgos son relevantes para el presente trabajo, y particularmente para esta sección sobre la conciencia del otro en el arte público, porque las relaciones sociales establecidas durante el proceso de producción implican prestarle atención al otro desconocido y con quien se está creando algo; darle importancia; y en última instancia, tener tiempo para esa persona. Es una obra en el que la participación lleva en sí misma la semilla de la conciencia del otro.
Una tercera obra a la que le atañe la conciencia del otro es Bordamos por la Paz, la cual fue creada por Fuentes Rojas, un colectivo de artistas mexicanos, en 2011. Según explica Adriana Ortega en Polgovsky (2023), esta obra, que se ha replicado en varias ciudades, consiste en que un grupo de personas (activistas, familiares y amigos de víctimas de asesinato o desaparición, y peatones que no han sido afectados directamente por esta problemática) se reúne en un espacio público con el objetivo de bordar pañuelos que les permitan expresar su luto y al mismo tiempo protestar. Pueden participar, dice Ortega, personas de cualquier edad, de cualquier nivel socioeconómico (Los materiales que se usan son accesibles) y con cualquier nivel de habilidad en el bordado. Bordamos por la Paz, indica la autora, usa pañuelos porque que están relacionados con la pérdida y al mismo tiempo porque evocan una tregua.
Bordamos por la paz tiene dos rasgos que son relevantes para el presente trabajo, la lentitud y la conciencia del otro. Destaca el testimonio de una participante (Regina Méndez) incluido por Ortega en el que podemos encontrar ambas características: “Bordar nos da tiempo para ver al otro, transformando el sentimiento de horror hacia la muerte en un momento de encuentro y diálogo”17. También conviene resaltar el comentario de un miembro del colectivo (Elia Andrade) mencionado por Ortega: “En cada puntada, en cada respiración, en cada emoción, en cada charla; lo que nos interesa es la empatía”18.
Los participantes de Bordamos por la paz tardan alrededor de tres horas en bordar un pañuelo con la historia de la persona fallecida. Dedicarle ese tiempo a bordar es darle importancia a las pérdidas propias o de otras personas y prestarle atención a la reflexión que tiene lugar durante el proceso de bordado.
Otra práctica relevante del vivir lento consiste en prestar atención al momento presente. Parkins y Craig (2006) explican que para hacer contemplación es necesario retirar el cuerpo y la mente de los lugares rápidos y ruidosos durante un tiempo, lo cual puede observarse en disciplinas como la meditación. Esas prácticas, según Thrift (2000) en Parkins y Craig, generan "un conjunto de recursos que nos permiten separar y valorar una quietud orientada al presente, promoviendo así una ‘política’ basada en una atención intensificada al presente"19.
Un aspecto interesante del vivir el momento presente, señala Melucci (1998) en Parkins y Craig es que no solamente tiene potencial positivo individualmente, sino también colectivo, en el sentido de que esta práctica permite equilibrar el tiempo de introspección y el tiempo social. Además, Melucci plantea que “hay que encontrar maneras para que la presencia se vuelva un recurso, no solamente para la salud física de los sujetos, sino para la resolución de conflictos sociales ‘donde la experiencia individual se transforma a sí misma en una energía social para el cambio”20.
Vivir en el presente es justamente lo que el chileno Alfredo Jaar nos propone en su obra ¿Es Usted Feliz? (1980). El artista rentó tres letreros espectaculares (ubicados respectivamente en el centro de Santiago, la carretera al aeropuerto y al lado de un cruce de autopistas) y en ellos imprimió en letras negras sobre fondo blanco “¿Es usted feliz?”. La misma pregunta fue mostrada en varias ubicaciones peatonales, entre ellas, debajo de relojes públicos, lo cual llama la atención porque siempre aparecen en sitios relacionados con la velocidad, el paso del tiempo o el acontecer de sucesos.
En un contexto de censura en Chile, el artista, explica Lacy (1995), le preguntaba tácitamente al público cómo se sentía bajo la dictadura de Pinochet; e incluso organizó un evento en el que pasó 125 días (ocho horas diarias) en el Museo de Bellas Artes registrando las respuestas del público, que a veces eran políticas y a veces personales. Una lectura adicional a la de Lacy, es la del propio artista, quien explicó en una entrevista: “Yo creo que el arte tiene esa capacidad de hacerte parar. Y esta obra dice: ‘A ver, pare: ¿qué quiere?, ¿adónde va?’. Y eso solo se puede saber a través de una pregunta tan simple, pero tan filosófica como "¿Es usted feliz?"21. En definitiva, Jaar usó su sorprendente su habilidad para hacer que el público viviera el momento presente para propiciar una reflexión sobre la situación política de su país en un momento decisivo.
Una segunda obra a la que le concierne el vivir el momento presente es Lying-Down Ceremony (1967-68) del checo Milan Knížák, la cual fue realizada en la Universidad de Douglas, Nueva Jersey. En ella se invitó al público, integrado por estudiantes suyos, a seguir esta instrucción: “Todos reposan en el piso con un pañuelo en sus ojos. Por mucho tiempo”22. Según Bishop (2012), a diferencia de su trabajo de mediados de los años 1960, el trabajo de Knížák de finales de esa década se caracterizó por favorecer la soledad, el silencio, la interioridad, la austeridad y la experiencia subjetiva. El carácter introspectivo de esta obra, explica Bishop, puede explicarse porque en su camino hacia Nueva York, el artista pasó un tiempo en la cárcel de Viena por no tener sus documentos de viaje.
Lying-Down Ceremony tiene una relación clara con vivir el momento presente como una práctica del vivir lento, lo cual es acentuado por el hecho de que los participantes tenían los ojos cubiertos, en la búsqueda de un silencio visual que les permitiera centrar su atención en el ahora.
Una tercera obra que tiene relación con el vivir el momento presente es Deus ex machina (2018) de Teatro Ojo, integrado por Héctor Bourges, Karla Rodríguez, Laura Furlan, Patricio Villareal, Alonso Arrieta y Fernanda Villegas. El nombre de la obra surgió, explica Furlan en Polgovsky (2023) de preguntarse si el Dios salido de una máquina podría alterar el curso del presente y consistió en que por un mes se instaló un centro de atención telefónica en el Teatro El Galeón de la Ciudad de México. Las sesiones de llamadas, dice Furlan, tuvieron una duración de cuatro horas al día y los asistentes podían sentarse en las butacas a escuchar las llamadas que se estaban haciendo en tiempo real, moverse entre los escritorios de cada actor (ubicados en el escenario), u ocupar un escritorio vacío para escuchar llamadas hechas antes. Según la artista, se realizaron más de 1,600 llamadas y en ellas se entrevistaron a personas anónimas. Las preguntas, leídas por los actores, fueron escritas previamente en tarjetas y motivaban a las personas, a expresar desde opiniones hasta chismes, pasando por sus miedos y sueños; las formas de reaccionar de los entrevistados también fueron muy variadas, en un espectro que abarcó desde la curiosidad hasta la sospecha.
Figura 3. Teatro Ojo, Deus ex machina, 2018.

Fuente: Teatro Ojo (2019). Deus Ex Machina. Teatro Ojo. https://teatroojo.mx/deus-ex-machina
Uno de los aspectos de Deus ex machina vinculados con el momento presente que señala Furlan fue la intención inicial del colectivo de “crear una escena desterritorializada que pudiera esparcirse sincrónicamente por todo el país”23. Además, admite que interrumpieron la vida de las personas por unos instantes y explica su propósito de subvertir el centro de atención telefónica (muy usado para vender o extorsionar) para generar una reflexión sobre la normalización de estos usos que se le dan en nuestra época.
La idea de vivir en el momento presente permea con claridad en Deus ex machina, desde el origen de su nombre que nos permite vislumbrar su interés en la manera en que una obra de arte puede modificar el presente, hasta sus objetivos centrados en la sincronía de las acciones y en la realidad actual que se vive en México.
Habiendo destacado tres de las prácticas propias de la vida lenta mencionadas por Parkins y Craig (2006), se seleccionaron en los textos de Lacy (1995), Bishop (2012) y Polgovsky (2023) tres obras de arte público de nuevo género que integran dichas prácticas como tema o enfoque. Primero, escogimos tres obras de arte público de nuevo género que incluyen como tema o enfoque el ritmo lento de la vida en comunidad. Revisamos Slow Down, Children Growing, una campaña hecha con carteles que aborda el uso no analizado de la tecnología por los niños, pero también la urgencia de motivar en ellos el uso de tecnología para favorecer su rápida adaptación en el futuro a un entorno laboral sin tiempo libre; Sanctuary, una acción que critica a las compañías de teatro que presentan obras en las que todo el público experimenta lo mismo, y que también explora las diferencias en los ritmos de vida de los individuos y familias considerando sus diversas características, entre ellas su clase social; y Aeromoto, una biblioteca pública no tradicional, que se enfrenta a la propiedad privada y a la vida rápida.
Después, en los mismos textos se eligieron tres obras de arte público de nuevo género que comprenden como tema o enfoque la conciencia del otro. Examinamos Touch Sanitation, una acción centrada en reconocer al otro que ha sido menospreciado (los trabajadores sanitarios de Nueva York) a través del saludo y el agradecimiento; A stitch in time, una instalación participativa caracterizada por la lentitud del bordado y por el intercambio social que beneficia la conciencia del otro; y Bordamos por la paz, una acción que se distingue por la lentitud del bordado y por el diálogo que promueve la empatía, aunque centrada en un tema específico (las víctimas de la violencia en México).
Finalmente, todavía de los mismos textos, se escogieron tres obras de arte público interesadas en el vivir el momento presente como tema o enfoque. Estudiamos ¿Es Usted Feliz?, una serie de letreros creados en el contexto de la dictadura de Pinochet en Chile que plantean una pregunta para que el espectador haga un alto en el presente para analizar su situación política (personal, social, etc.); Lying-Down Ceremony, una acción que promueve que los participantes se ubiquen en el momento presente a través de la introspección; y Deus ex machina, una acción que explora la manera en que una obra de arte puede modificar el presente para oponerse a la normalización de los usos que se les están dando a los centros de atención telefónica en México.
Una vez revisadas las nueve obras elegidas, es posible afirmar que nuestra primera hipótesis ha sido corroborada, ya que existe un grupo de obras de arte público de nuevo género que incorpora la vida lenta como tema o enfoque. Además, como se puede observar, los años de creación de las tres obras que incluyen el ritmo lento de la vida en comunidad (1989; 1969; y 2014); los años de creación de las tres obras que incluyen la conciencia del otro (1978-1979; 1968; y 2011); y los años de creación de las tres obras que incorporan el vivir el momento presente (1980; 1967-1968; y 2018), corresponden a periodos diferentes, con lo cual queda también comprobada nuestra segunda hipótesis: el conjunto de obras de arte público de nuevo género que incorpora la vida lenta como tema o enfoque trascendió por medio siglo, entre los años 1960 y los años 2010.
En el futuro, podrían identificarse otras obras de arte público de nuevo género que se interesen por alguna de las tres prácticas de la vida lenta seleccionadas en este trabajo (el ritmo lento de la vida en comunidad, la conciencia del otro, vivir el momento presente), pero también podría hacerse una selección de otras prácticas de la vida lenta. Esto permitiría abarcar un espectro más amplio de obras de arte público de nuevo género, relacionarlas de manera más precisa con cada práctica de la vida lenta en particular e incluso encontrar traslapes de una sola obra que abarque varias prácticas. Otras líneas de investigación podrían centrarse no en la temporalidad sino en la ubicación geográfica, identificando obras de arte público de nuevo género de un país en particular.
Alarcón, M. (2017). Alfredo Jaar “El mundo del arte en Chile no me entendió, no me daban pelota”. El Mercurio. http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=413285.
Auckland University of Technology. (2024). Geoff Craig. AUT. https://academics.aut.ac.nz/geoffrey.craig/publications
Bishop, C. (2012). Artificial Hells: Participatory Art and the Politics of Spectatorship. Verso.
Cittaslow. (15 de octubre de 1999). Cittaslow Manifesto. https://www.cittaslow.org/_files/ugd/c3e050_beef918cb3284a6e9fa8f64a6ca31a02.pdf
El Colegio de México (Ed.). (s.f.). Diccionario del Español de México. DEM. https://dem.colmex.mx/ver/preindustrial
Irish Museum of Modern Art. (s.f). Slow Art At IMMA. IMMA. Recuperado el 3 de marzo de 2025, de https://imma.ie/learn-engage/imma-horizons/whats-on/imma-horizons-slow-art/
Kent University. (2019). Professor Wendy Parkins. Kent. https://www.kent.ac.uk/english/people/2259/parkins-wendy
Knížák, M. (s.f.). Milan Knížák. Milan Knížák. Recuperado el 6 de marzo de 2025, de https://www.milanknizak.com/223-obrady/237-lezici-obrad-1966-1968/
Lacy, S. (Ed.). (1995). MAPPING THE TERRAIN New Genre Public Art. Bay Press.
Museo Universitario de Arte Contemporáneo. (2024). The New Public Art. MUAC. https://muac.unam.mx/evento/the-new-public-art
Parkins, W., y Craig, G. (2006). Slow Living. Berg.
Polgovsky, M. (Ed.). (2023). The New Public Art: Collectivity and Activism in Mexico since the 1980s. University of Texas Press.
Real Academia Española (Ed.). (s.f.). Diccionario de la Real Academia Española. Real Academia Española. https://dle.rae.es/taylorismo
Shaffrey, C. (2010). What is Public Art? (pp. 9–19). https://imma.ie/wp-content/uploads/2018/10/whatispublicart.pdf.
Slow Food. (9 de noviembre de 1989). Manifiesto de la “Slow Food”. https://www.slowfood.com/wp-content/uploads/2023/12/SlowFood_manifesto_ES.pdf
The City University of New York. (s.f.). Claire Bishop. CUNY. https://www.gc.cuny.edu/people/claire-bishop
Vivero, L., y Sánchez, B. I. (2018). La investigación documental: sus características y algunas herramientas. https://repositorio-uapa.cuaieed.unam.mx/repositorio/moodle/pluginfile.php/1516/mod_resource/content/3/contenido/index.html
Whitney Museum of American Art. (2025). John Fekner. Whitney. https://whitney.org/collection/works/56127
Gonzalo Enrique Bernal Rivas. Arquitecto por la Universidad de Guanajuato. Intercambio académico en la Universidad Laval de Quebec, Canadá. Especialidad, máster y doctorado con mención Cum Laude en Artes Visuales e Intermedia por la Universitat Politècnica de València (UPV). Actualmente es profesor a tiempo completo en la Universidad de Guanajuato en México.
_______________________________
1 “…visual art that uses both traditional and nontraditional media to communicate and interact with a broad and diver- sified audience about issues directly relevant to their lives” Traducción propia. Lacy, S. (Ed.). (1995). MAPPING THE TERRAIN New Genre Public Art. Bay Press. p.23
2 Slow Food. (9 de noviembre de 1989). Manifiesto de la “Slow Food”. https://www.slowfood.com/wp-content/uploads/2023/12/SlowFood_manifesto_ES.pdf
3 “…the time of the machines came with their increasingly hectic, frenetic rhythms of life. Today, man dreams of liberation from the many anxieties that his own progress has created.” Traducción propia. Cittaslow. (15 de octubre de 1999). Cittaslow Manifesto. https://www.cittaslow.org/_files/ugd/c3e050_beef918cb3284a6e9fa8f64a6ca31a02.pdf
4 “…encourages us to slow down and delve deeper by spending time looking closely at one artwork, or a small selection of work” Traducción propia. Irish Museum of Modern Art. (s.f.) Slow Arte At IMMA. IMMA. Recuperado el 3 de marzo de 2025, de https://imma.ie/learn-engage/imma-horizons/whats-on/imma-horizons-slow-art/
5 “She also has a longstanding research interest in everyday life, sustainability, and slowness” Traducción propia. Kent University. (2019). Professor Wendy Parkins. Kent. https://www.kent.ac.uk/english/people/2259/parkins-wendy
6 “Geoffrey Craig has published broadly across a range of international journals on topics relating to political communication, journalism, environmental communication, and lifestyle politics” Auckland University of Technology. (2024). Geoff Craig. AUT. https://academics.aut.ac.nz/geoffrey.craig/publications
7 “Suzanne Lacy termed this New Genre Public Art, in 1995, where she distinguished a new form of public art practice that is not about the object but is based on the relationship between the space and the audience” Traducción propia. Shaffrey, C. (2010). What is Public Art? (pp. 9–19).
8 “…her book Artificial Hells: Participatory Art and the Politics of Spectatorship won the College Art Association’s 2013 Frank Jewett Mather Award for art criticism” Traducción propia. The City University of New York. (s.f.) Claire Bishop. CUNY. https://www.gc.cuny.edu/people/claire-bishop
9 Museo Universitario de Arte Contemporáneo. (2024). The New Public Art. MUAC. https://muac.unam.mx/evento/the-new-public-art
10 “Que es anterior a la revolución industrial del siglo XVIII en Inglaterra o antecede a la aparición de la industria” El Colegio de México (Ed.). (s.f.) Diccionario del Español de México. DEM. https://dem.colmex.mx/ver/preindustrial
11 Taylorismo es el “método de organización del trabajo que persigue el aumento de la productividad mediante la máxima división de funciones, la especialización del trabajador y el control estricto del tiempo necesario para cada tarea” Real Academia Española (Ed.). (s.f.) Diccionario de la Real Academia Española. Real Academia Española. https://dle.rae.es/taylorismo
12 De dimensiones 58.6 × 48.6 cm. Fuente: Whitney Museum of American Art. (2025). John Fekner. Whitney. https://whitney.org/collection/works/56127
13 “Through books, Aeromoto wants to propose a slow time, a time without any hurry or urgency. We firmly believe that books are the best way to pass the time.” Traducción propia. Polgovsky, M. (Ed.). (2023). The New Public Art: Collectivity and Activism in Mexico since the 1980s. University of Texas Press. p. 187
14 “The consequences for humanity are centuries of public and private law that stamped into our brains the notion of property above all else.” Traducción propia. Ídem.
15 “Such qualities of mindfulness and attention also (…) have an ethical dimension through the implication of an acknowledgement of otherness – other people, other places, other times - which the distractedness of fast life may often preclude.” Parkins, W., & Craig, G. (2006). Slow Living. Berg. p. 3-4
16 “…disregard of waste and disrespect for those who work with it.” Lacy, S. (Ed.). (1995). MAPPING THE TERRAIN New Genre Public Art. Bay Press. p.281
17 “Embroidering gives us time to see the other, transforming the feeling of horror toward death in a moment of gathering and dialogue.” Traducción propia. Polgovsky, M. (Ed.). (2023). The New Public Art: Collectivity and Activism in Mexico since the 1980s. University of Texas Press. p. 204-205
18 “In every stitch, every breath, every emotion, every chat; what we’re interested in is empathy. We appeal to emotions that are completely different from those of power or violence. Yes, it’s a peaceful protest, but it’s also hard-hitting.” Traducción propia. Ídem.
19 “…a set of resources which enable us to separate out and value a present-orientated still ness, thus promoting a “politics” based in intensified attention to the present…” Traducción propia. Parkins, W., & Craig, G. (2006). Slow Living. Berg. p.4
20 “…be based on an inner capacity to ‘change form’, to redefine itself repeatedly in the present, to reverse deci sions and choice. But it also means cherishing the present as a unique, unrepeatable experience within which I realize myself. Traducción propia. Ibídem. p.5
21 Alarcón, M. (2017). Alfredo Jaar “El mundo del arte en Chile no me entendió, no me daban pelota”. El Mercurio. http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=413285.
22 “Everybody lies on a floor with a kerchief on his eyes. For a long time.” Traducción propia. Knížák, M. (s.f.) Milan Knížák. Milan Knížák. Recuperado el 6 de marzo de 2025, de https://www.milanknizak.com/223-obrady/237-lezici-obrad-1966-1968/
23 “…untangling the threads in the historical knot that binds us all together” Traducción propia. Polgovsky, M. (Ed.). (2023). The New Public Art: Collectivity and Activism in Mexico since the 1980s. University of Texas Press. p. 139